Número 20
La asociación cáncer-inflamación, clave en enfermedades hematológicas

La asociación cáncer-inflamación es un tema emergente en el estudio y tratamiento de las enfermedades de la sangre y la médula ósea (síndromes mieloproliferativos). Un campo de la Hematología Oncológica de gran interés en el que están trabajando, con aproximaciones y resultados novedosos, investigadores del Servicio de Hematología y Oncología Médica del Hospital General Universitario Morales Meseguer (Universidad de Murcia, Centro Regional de Hemodonación, Instituto Murciano de Investigación Biosanitaria-La Arrixaca).

 

El proyecto de investigación, que cuenta con la colaboración de la Fundación Séneca, se centra en las neoplasias mieloproliferativas crónicas Philadelphia negativas, como son la policitemia vera o la trombocitemia esencial, encuadradas dentro de los llamados cánceres raros, pero cuya incidencia se ha duplicado en la última década. Además, al tratarse de enfermedades relacionadas con la edad, su prevalencia va cada vez más en aumento debido al envejecimiento de la población.

 

Las neoplasias mieloproliferativas crónicas (NMP) son trastornos clonales en el proceso de formación de la sangre caracterizados por la proliferación en la médula ósea de una o más de las líneas mieloides: líneas de división de las células madre que dan lugar a los eritrocitos, granulocitos, monocitos… Una complicación de estas enfermedades es su progresión a mielofibrosis, empeorando la calidad de los pacientes. Se estima que en 1 de cada 3 enfermos con mielofibrosis, esta será secundaria a una policitemia vera o trombocitemia esencial previa y que, una vez transformada, el pronóstico se agrava significativamente.

 

En estas enfermedades, las células madre de la médula ósea han adquirido un defecto genético –no hereditario– que las hace producir células sanguíneas de estirpe mieloide de manera descontrolada. En concreto, la mielofibrosis primaria se caracteriza por la presencia de un tejido fibroso en la médula ósea y por un desplazamiento de células madre a la sangre, donde colonizan órganos a distancia, sobre todo el bazo y el hígado.

 

En los últimos años, el genoma de estas neoplasias ha sido en gran medida descifrado. Sin embargo, nuevos factores que parecen tener un papel clave en la historia natural de dichas enfermedades, como es la inflamación, no han sido tan estudiados. La novedad de este proyecto es que plantea analizar factores asociados a la inflamación que puedan tener un papel relevante en la progresión a mielofibrosis de los enfermos de policitemia vera o trombocitemia esencial. “Resultados preliminares de nuestro grupo muestran que una variante genética del gen MIR146A (implicado en la inflamación) aumenta el riesgo de progresión a mielofibrosis. También trabajamos con modelos murinos (cepas especiales de ratones) deficientes en dicho gen, e investigamos la conexión entre ambas rutas para encontrar respuestas a la asociación cáncer-inflamación”, explica Raúl Teruel Montoya, investigador principal.

 

Entender mejor la patogenia

Los resultados del proyecto aportan no sólo conocimiento biológico sino que además tienen potencial aplicabilidad práctica. Esto es así porque, aunque los inhibidores aprobados mejoran significativamente la sintomatología de estos enfermos e, incluso, podrían mejorar su supervivencia, sin embargo, no revierte la fibrosis ni tienen un impacto en la historia natural de la enfermedad. Por lo tanto, “profundizar en el conocimiento de nuevos factores implicados en el devenir de las neoplasias mieloproliferativas crónicas Philadelphia negativas es de gran importancia para entender mejor la patogenia de estas enfermedades”, indica Teruel Montoya, quien añade que “un mayor conocimiento en los mecanismos que influyen en dicha progresión podría ser útil para encontrar nuevas oportunidades de tratamiento o prevención, de una manera más personalizada, con el consiguiente beneficio del paciente”. Este beneficio vendría dado por un mejor manejo de los pacientes con neoplasias mieloproliferativas al reducir los riesgos de transformación a mielofibrosis, mejorando su pronóstico y, por tanto, su calidad de vida.

 

 

 

Identificación de nuevos factores implicados en la progresión y complicaciones de Neoplasias Mieloproliferativas Crónicas Philadelphia Negativas es el título del proyecto dirigido por Raúl Teruel Montoya, del Servicio de Hematología y Oncología Médica del Hospital General Universitario Morales Meseguer (Universidad de Murcia, Centro Regional de Hemodonación, Instituto Murciano de Investigación Biosanitaria-La Arrixaca). El proyecto está financiado por la Fundación Séneca.