Número 9
Nuevas dianas terapéuticas contra la leucemia

Con el aumento en la esperanza de vida, se están haciendo más frecuentes los casos en los que la médula ósea falla a la hora de producir las células de la sangre, dando lugar a enfermedades que llevan el complejo nombre de síndromes mielodisplásicos, entre los que se encuentran la leucemia mielomonocítica.

Estas enfermedades pueden provocar anemia, sangrado o infecciones en algunos pacientes. Además, su avanzada edad dificulta en muchos casos que sean candidatos al único tratamiento que podría curarlos, el trasplante de médula ósea. En la actualidad, sin ser curativos, solo se dispone de un par de fármacos que pueden mejorar la supervivencia de estos pacientes con fallo en la producción de las células sanguíneas. Los estudios clínicos con nuevos tratamientos han conseguido modestos resultados durante la última década.

Las células de estos pacientes suelen presentar defectos en su ADN o código genético, algo que los investigadores aprecian al observar que sus cromosomas presentan alteraciones o sus genes, mutaciones. En la sangre de las personas sanas, esos errores en los genes también ocurren, pero cada célula dispone de un sistema de reparación que los corrige. 

Una investigación financiada por la Fundación Séneca y dirigida por Andrés Jerez Cayuela, hematólogo del Hospital Universitario Morales Meseguer y miembro del Instituto Murciano de Investigación Biosanitaria (IMIB), está explorando qué ocurre con el mecanismo de reparación de esos errores en las células de la médula ósea de los pacientes analizados, en los que dicho dispositivo no parece funcionar bien.

Este mecanismo está ampliamente estudiado en el caso de otros tipos de cáncer, como el de mama o el de pulmón, donde ya se utilizan fármacos que intentan corregir ese mal funcionamiento de la reparación. “Podríamos utilizar ese conocimiento en otros tipos de tumores y trasladarlo al ámbito de las enfermedades de la sangre” explica el investigador principal.

 

Evitar toxicidades innecesarias

Para este proyecto de investigación se está utilizando una técnica novedosa que permite estudiar multitud de genes en una sola muestra, de tal manera que se obtiene una visión global de si están alterados o se expresan correctamente. “Encontramos que determinados genes están afectados de manera repetida en los pacientes con fallo medular adquirido y, además, que en algunos casos la alteración parece relacionarse con la posibilidad de que esas células acaben desarrollando una enfermedad de mayor gravedad, la leucemia aguda”, añade Jerez Cayuela.


Algunos de esos genes alterados, como BAP1 o PARP1, aparecen afectados con mayor frecuencia en aquellos pacientes en los que se observan alteraciones cromosómicas en sus células de la médula ósea. Además, las anomalías en este gen son diferentes según el tipo de fallo medular, lo que sugiere que en algunos casos pudiera ser más agresivo que en otros. En este contexto, el grupo de investigación pretende alcanzar una terapia personalizada, intentando elegir el tratamiento adecuado en cada caso, favoreciendo su eficacia y evitando toxicidades innecesarias.

 
En definitiva, utilizando nuevas técnicas de estudio de genes, los investigadores murcianos han encontrado prometedoras dianas terapéuticas en el laboratorio, siendo la repercusión en el bienestar y pronóstico de los enfermos el objetivo final a conseguir. “El estudio que hemos realizado en el Servicio de Hematología y Oncología Médica del Hospital Morales Meseguer-Centro Regional de Hemodonación, con la inestimable colaboración de nuestros pacientes y el apoyo de la Fundación Séneca, aporta un conocimiento más preciso sobre las células enfermas de las enfermedades en las que falla la médula ósea que, creemos, nos permitirá elegir tratamientos más adecuados para cada paciente”, concluye Jerez Cayuela.


Investigación ‘BAP1 en leucemia mielomonocítica crónica: infraexpresión patogénica y reguladores epigenéticos’. Investigador principal: Andrés Jerez Cayuela. Hematólogo Hospital Universitario Morales Meseguer-Investigador IMIB.