Número 19
Rompiendo barreras para acceder al conocimiento

La igualdad de oportunidades a la hora de acceder al conocimiento no es solo un derecho, sino también una seña de identidad de la sociedad actual. Estudios recientes han puesto al descubierto que la accesibilidad a la información para personas con discapacidad visual y auditiva es insuficiente en los diferentes niveles educativos, tanto en los centros docentes clásicos -donde un profesor imparte clase en una pizarra de modo tradicional-, como en los entornos virtuales.

Las ayudas técnicas para que ese colectivo acceda a dichos entornos también son poco frecuentes. Con el fin de aportar soluciones a esta problemática, investigadores de la Universidad Politécnica de Cartagena (UPCT), con el apoyo de la Fundación Séneca, están realizando el diseño final del prototipo ‘VEGA 1.0 de seguimiento de ponencias para personas con discapacidad visual y auditiva’.

Los principales objetivos de este proyecto se basan en mejorar la accesibilidad de esas personas a la información y a la formación que se imparte en centros educativos (primaria, secundaria, ciclos formativos y universidad) mediante un sistema de seguimiento de presentaciones, clases, ponencias, charlas, congresos o eventos. También está pensado para facilitar el seguimiento, a todo tipo de público, de las clases o ponencias que se celebren en salas grandes con gran afluencia de asistentes, así como en espacios con mala distribución y visibilidad.

El dispositivo captura la información visual y auditiva más relevante de la clase y la transmite a dispositivos receptores propios de los oyentes (teléfono móvil, tablet o PC) en tiempo real, haciéndola así accesible a todos los asistentes. “Este sistema ofrece respuesta a una demanda histórica de la sociedad al conseguir la integración de personas con discapacidad en la educación, en nuestro caso, aquellas con baja agudeza visual y auditiva”, destaca del investigador principal, Antonio Sánchez Kaiser.

 

Útil para el 10% de los españoles

En la actualidad no existe producto comercial alguno que tenga características similares al prototipo VEGA 1.0. El mercado potencial al que se dirige esta tecnología es muy amplio. Como clientes finales “tendríamos desde universidades y centros educativos hasta salas de congresos, pasando por organizaciones de personas con discapacidad (como puede ser ONCE). También les puede interesar nuestro sistema a organismos públicos, grandes empresas gestoras de salas de conferencias, agencias de organizaciones de eventos o cualquier persona con discapacidad visual y auditiva”, explican los investigadores.

 

Solo en España, cerca de un millón de personas poseen baja agudeza visual y más de cuatro millones tienen problemas de audición, por lo que aproximadamente el 10% de la población es susceptible de utilizar el sistema que se propone en el proyecto de la UPCT. “Conseguir el desarrollo final y la comercialización de este producto no solo supondría un avance en la integración de personas con discapacidad en nuestro sistema educativo, sino también una oportunidad comercial que puede llegar a tener un alto impacto económico debido al gran volumen de clientes potenciales que puedan beneficiarse del mismo”, apunta Sánchez Kaiser, quien añade que la intención es “desarrollar el proyecto planteado mediante una empresa propia que se cree teniendo el prototipo como activo”. 

 

Nuevas oportunidades en el mercado laboral

Históricamente, las personas con discapacidad han estado alejadas de la realidad laboral debido a prejuicios sociales y a reticencias que son, a menudo, fruto de una imagen distorsionada y bastante limitada de este colectivo. Este hándicap también es consecuencia de una falta de información, que comporta el desconocimiento de los diferentes tipos de discapacidades y de los puestos de trabajo susceptibles de ser ocupados por estas personas.

 

A pesar de todo, la incorporación laboral de las personas con discapacidad ha registrado avances notables en los últimos años. La legislación y los incentivos públicos a la contratación, el cambio en la conciencia social y empresarial y las opciones abiertas, a pesar de sus barreras, han posibilitado este adelanto. Con todo, persisten tasas de inactividad y desempleo sensiblemente superiores a las de la población general y, con frecuencia, estas personas se ven abocadas hacia empleos de baja cualificación y menor remuneración.

En este contexto, el interés de la propuesta de la UPCT radica en la mejora de la accesibilidad de las personas con discapacidad a la educación y a la formación, en muchos casos, como paso previo a su incorporación al mercado laboral. “Gracias al desarrollo tecnológico y a sistemas de apoyo como el VEGA 1.0, ese colectivo consigue cada día avanzar hacia una integración social efectiva y en igualdad de condiciones, tanto en el terreno formativo como en el laboral, fomentando una sociedad más justa”, concluye Sánchez Kaiser.

 

 

En el proyecto titulado Diseño final del prototipo VEGA 1.0 de seguimiento de ponencias para personas con discapacidad visual y auditiva, que cuenta con el respaldo de la Fundación Séneca, participan los investigadores Antonio Sánchez Kaiser(investigador principal) y Roque Torres Sánchez, de la Universidad Politécnica de Cartagena.