Número 11
Tras la ‘huella hídrica’ de la cuenca del Segura

La gestión de los recursos hídricos en zonas semiáridas es uno de los temas clave de la agenda social, económica y ambiental, y por ende política, en el Sureste de España y, actualmente, dado el ciclo de sequía meteorológica, en todo el territorio nacional.

En este contexto, el proyecto de investigación ‘Indicadores socioeconómicos para la gestión sostenible de recursos hídricos en cuencas semiáridas’, financiado por la Fundación Séneca, tiene como objetivo generar y contrastar un sistema de indicadores homogéneos que puedan ayudar a la gestión de recursos hídricos, proporcionando un conjunto de instrumentos fácilmente comprensible y comparable que contribuya a mejorar, agilizar y acercar a la población el proceso de planificación hidrológica. Estos indicadores han de permitir sintetizar y estudiar la evolución de los efectos que sobre las tres esferas del desarrollo -económico, social y ambiental- tienen las distintas opciones de asignación de los recursos hídricos, simulando las consecuencias de cambios estructurales y coyunturales, según un enfoque de Gestión Integrada de los Recursos Hídricos (GIRH).

El proyecto se ha centrado en el desarrollo del indicador conocido como ‘Huella Hídrica’ (HH) y de sus componentes a nivel territorial. La HH cuantifica de forma integral el volumen de agua empleada como factor de producción, diferenciando tanto los orígenes como el uso del agua, y teniendo en cuenta aspectos tales como la precipitación, evapotranspiración, recursos en régimen natural, contaminación, etc. Si bien para el caso de productos y/o procesos concretos la metodología de cálculo se encuentra bastante desarrollada y su aplicación crece exponencialmente, a nivel territorial existía una gran indefinición de cálculo pese a que la Administración Hidráulica española viene señalando la necesidad de su incorporación a los procesos de planificación hidrológica.


Contaminación por nutrientes

Según el estudio, “la aplicación de este indicador a la Demarcación del Segura ha puesto de manifiesto, de forma sistemática, los problemas de insostenibilidad de la cuenca. Así, no se hace actualmente un uso sostenible del agua azul debido a una generalizada sobreexplotación de los acuíferos y existe un problema de contaminación de las aguas superficiales y subterráneas, debido principalmente a contaminación por nutrientes”. La evaluación a futuro (considerando por ejemplo el descenso de los recursos en régimen natural debido al cambio climático) muestra que “sin actuaciones adicionales a las previstas en los planes de cuenca estos problemas no se atenuarán, sino que se agravarán ligeramente, y por tanto la gestión del agua en la cuenca es ambientalmente insostenible tanto a corto como a medio plazo”, señalan los autores del proyecto.

Otras de las líneas en las que se viene trabajando son las consecuencias económicas de la sequía y las restricciones de suministro en el trasvase Tajo- Segura en el sector agrario de la cuenca; la viabilidad financiera del uso del agua desalada en cultivos de invernadero; la percepción social de los usos del agua en la ciudad de Murcia; o la valoración socioeconómica de los servicios asociados a ecosistemas acuáticos.

Por último, y dado que la actualidad manda, se ha iniciado una línea de trabajo sobre la valoración de los beneficios sociales derivados del incremento de la calidad del agua del Mar Menor asociados a medidas en el sector agrario de la zona.    

 

El grupo de investigación de Economía agraria y desarrollo rural de la Universidad de Murcia lidera el proyecto de investigación ‘Indicadores socioeconómicos para la gestión sostenible de recursos hídricos en cuencas semiáridas’, financiado por la Fundación Séneca.