Número 14
Uso de residuos orgánicos para una agricultura sostenible

Muchas de las actividades realizadas en la vida cotidiana, como la agricultura, pueden provocar cambios en el medio ambiente debido a la explotación de recursos. Por este motivo, diversos investigadores desarrollan estudios que pretenden aportar soluciones para compatibilizar la utilización de dichos recursos con una sostenibilidad acorde a las necesidades humanas.

 

Un consumo intenso de recursos o insumos en los cultivos agrícolas, y su sobreexplotación, puede finalizar en problemas de degradación de suelos por salinización, contaminación difusa, etc., perjudicando a las propiedades de dicho suelo (físicas, químicas, biológicas y microbiológicas) y mermando su calidad y sostenibilidad. Así lo entienden los autores del proyecto ‘Reciclado en suelos de enmiendas orgánicas basadas en residuos orgánicos: un manejo para una agricultura sostenible’, para quienes los suelos y su fertilidad son claves para conseguir una producción sostenible. “Hay que conservar los suelos y su fertilidad para proteger la seguridad alimentaria y la adaptación y mitigación del cambio climático”, apuntan.

 

Los investigadores consideran, asimismo, que existe una creciente degradación del suelo causada por las presiones de la población, las condiciones ambientales y la inadecuada gobernanza, entre otros factores. Esta degradación hace que los suelos pierdan materia orgánica y productividad desde un punto de vista agronómico y ambiental.

 

La fertilidad de un suelo está estrechamente ligada al contenido en materia orgánica al mejorar su cantidad de agregados estables, aumentar su porosidad y facilitar el intercambio de fases gaseosa y acuosa, así como optimizar la capacidad de cambio catiónico (capacidad para retener cationes), incrementando con ello la fijación de nutrientes y manteniéndolos durante más tiempo a disposición de la vegetación. Por ello, la posibilidad de disponer de fuentes exógenas de materia orgánica que puedan ser recicladas en los suelos es una válida estrategia para combatir la degradación de estos y mejorar su productividad.

 

 

Nutrientes para las plantas

Hay residuos orgánicos de origen diverso (agrario, agroindustrial, animal e incluso urbano) que contienen macronutrientes como nitrógeno y fósforo -elemento nutricional de gran interés en el futuro-, así como otros micronutrientes necesarios para las plantas. Estos residuos poseen, además, una aceptable cantidad de carbono orgánico, y por tanto de materia orgánica, útil para que los suelos incrementen su fertilidad.

 

Los investigadores de este proyecto consideran que valorizar los residuos orgánicos como enmiendas permitiría convertir un residuo en un recurso. “Es cierto que también puede haber una valorización energética ligada a los residuos orgánicos (obtención de biogás, por ejemplo); pero la valorización como enmienda orgánica, si es posible, protegerá a un recurso natural como el suelo y evitará su degradación”, aseguran.

 

El uso como enmiendas de los residuos orgánicos será factible siempre que tengan suficiente calidad y no supongan riesgo alguno para los suelos donde se reciclan (salinidad, exceso de nutrientes, escasa estabilidad de su materia orgánica, mal olor, metales pesados, contaminantes emergentes o microrganismos patógenos). Tratamientos para algunos residuos orgánicos como compostaje, vermicompostaje, etc. también pueden mejorar la calidad de los residuos orgánicos: estabilidad de su materia orgánica, eliminación de mal olor o de posibles patógenos...

 

En definitiva, este proyecto reconoce que la materia orgánica es el principal factor que controla las propiedades del suelo y sus principales ciclos biogeoquímicos. También propone una valorización de residuos orgánicos mediante su reciclado como enmiendas en suelos, construyendo así una nueva materia orgánica, fijando carbono y mejorando las propiedades del suelo. Asimismo, el estudio pretende establecer los mejores manejos para las enmiendas orgánicas, generando estrategias para incrementar la calidad y fertilidad del suelo.

 

Los investigadores entienden que el cambio climático tiene mucha incidencia en dicho manejo y abogan por la necesidad de recuperar los elementos fertilizantes incluidos en los residuos orgánicos para conseguir así entrar en una economía circular.

 

El Grupo de Excelencia de la Región de Murcia, Suelo, está liderado por Carlos García Izquierdo, investigador del departamento de Enzimología y Biorremediación De Suelos y Residuos Orgánicos del CEBAS-CSIC