
Con una
cercana revisión de uno de los mitos de la invención
científica, Leonardo da Vinci, se inaugura la Semana
de al la Ciencia y la Tecnología de Murcia, que durará
hasta el día 14. En la iglesia de San Esteban, una
exposición didáctica.con réplicas exactas
de sus invenciones, permite acercarse al genio de un modo
accesible, pragmático y entretenido, En la antesala
de doce días en los que expertos o neófitos
podrán observar los progresos de la ciencia en la Región.
Murcia- Nada mejor para inaugurar
una semana -que en esta ocasión serán casi dos-
sobre ciencia y tecnología, que un viaje didáctico
sobre la figura de Leonardo da Vinci, probablemente el mayor
visionario científico de la historia de la humanidad;
un hombre que a lo largo de su vida de pintor, escultor, anatomista,
matemático, ingeniero y unas cuantas cosas más,
dejó un legado de progreso técnico absolutamente
asombroso, hoy al alcance de todos. Suyas fueron, sin ir más
lejos, las invenciones de la escafandra, el paracaídas,
el tornillo sin fin o el rodamiento de bolas. Sin embargo,
aún más fascinantes que los inventos que realmente
funcionaron en su época, resultan aquellas intuiciones
que tuvieron que esperar a que la técnica avanzase
para mostrarse realmente útiles. Se puede decir, así,
que Leonardo fue coinventor, o piedra angular en el desarrollo
de muchos artilugios y campos que hoy nos son indispensables,
como el coche, o la aviación, asunto este último,
el del vuelo humano, con el que estuvo obsesionado durante
toda su vida, como demuestra su afirmación de que «un
pájaro es un instrumento que funciona de acuerdo con
las leyes de la matemática, y ese instrumento puede
ser reproducido por el hombre». Todo estos avances,
a menudo desconocidos, pueden observarse ahora de cerca en
la iglesia de San Esteban de Murcia. Arquitectos, urbanistas
y diseñadores han construido réplicas exactas,
algunas a escala, de los ingenios del italiano, dirigidos
por el profesor y ebanista madrileño Femando Andrés,
con la estrecha colaboración del arquitecto Christian
Roviere que indagó sobre los mecanismos y su funcionamiento.
Un trabajo de varios años de investigación y
seis meses de construcción que ahora permite un acercamiento
inédito por estos pagos al bagaje del genio.
La exposición se completa con interesantes paneles
explicativos donde aprendemos sobre alguna de las facetas
desconocidas de Da Vinci, como fue la de ingeniero en temas
hídricos. Leonardo diseño al menos dos proyectos
relativos al agua, el primero encargado por el mismísimo
Maquiavelo: el desvío del río Arno, en Florencia,
y la desecación de los pantanos de Roma. El consejero
de Economía, Industria e Innovación, Patricio
Valverde, destacó esa vocación práctica.
«Ya hace 500 años, Leonardo inventaba para la
vida real». Dijo, haciendo hincapié en el total
apoyo de su Consejería al progreso científico-técnico
en la Región y el interés en que esos avances
se transfieran diligentemente a las empresas de los diversos
sectores. Tras esta fascinante introducción, a buen
seguro muchos querrán saber más sobre un asunto
que nunca fue tan cercano, y adentrarse en el programa de
la Semana de la Ciencia v la Tecnología. En la que
colaboran más de 33 instituciones y que contará
con una exposición con 54 stand, carpas destinadas
a atividades participativas, 18 talleres, teatro científico
y visitas guiadas en tres centros científicos y tecnológicos,
que tendrán jornadas de puertas abiertas, además
de mesas redoondas, programas de radio y televisión
y numerosas proyecciones de películas sobre asuntos
realacionados.