El Dr. Ferran, IP del proyecto, explica que la ansiedad y la depresión son problemas frecuentes y que el ejercicio mejora el estado de ánimo, aunque aún se desconoce cómo actúa en el cerebro. Su investigación analiza si la actividad física durante la adolescencia, una etapa clave del desarrollo, puede favorecer una mejor maduración cerebral. De confirmarse, el ejercicio podría convertirse en una herramienta terapéutica sencilla y accesible, con importantes beneficios para la salud y la sociedad.