Berta Mª Cánovas, investigadora con un contrato FPI de la F. Séneca, explica que la industria agroalimentaria, y en particular la vitivinícola en la R. de Murcia, genera subproductos que a menudo se desaprovechan. Su investigación busca darles una nueva vida transformándolos en una bebida fermentada innovadora, similar a la kombucha, elaborada a partir de restos de la uva y del vino. El objetivo es obtener una bebida saludable, segura y sostenible, rica en compuestos naturales con posibles beneficios para la salud, como efectos antiinflamatorios. De este modo, se impulsa la economía circular, se reduce el impacto ambiental y se promueve una alimentación más innovadora y responsable.