Gracias a la financiación de diferentes proyectos de investigación por parte de la Fundación Séneca y del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, el grupo ha conseguido proponer un mecanismo con resolución atómica de cómo actúan estos pétidos de manera efectiva sobre la membrana bacteriana. Aunque hasta la fecha no se haya logrado pasar de ensayos en laboratorio para encontrar una alternativa a los antibióticos convencionales, se sigue trabajando en el estudio de estos tipos de péptidos para, algún día, crear medicamentos efectivos.