El objetivo es formar, atraer y retener a los mejores profesionales, ayudando a desarrollar su carrera investigadora, fortalecer las capacidades de universidades, organismos de investigación y empresas y fomentar la empleabilidad de los jóvenes investigadores. Entre los beneficiarios de estas ayudas hay 24 contratos de retención de talento investigador financiados por el Fondo Social Europeo.